miércoles, 31 de diciembre de 2025

El ciudadano y la Defensoría del Pueblo: memoria y cultura desaparecidas


VER PODCAST IA VIDEOS


Ciudad Autónoma de Buenos Aires, (Noticias IPI)

Bien, hoy vamos a meternos en una situación eh bastante concreta que nos llega a través de una grabación.

Se trata de la desaparición de una placa, una placa conmemorativa en Buenos Aires del bar La Perla, que era un sitio, bueno, con mucha historia. Hum, sí.

La base que tenemos es una charla grabada entre un ciudadano, que además está muy metido en el tema, es periodista y apasionado del rock y una representante de la Defensoría del Pueblo de allí.

Exacto.

Y el objetivo es entender un poco qué ha pasado y sobre todo qué se está haciendo, ¿no?,

Precisamente, aquí lo interesante es que se cruzan. Eh, por un lado la protección del patrimonio cultural, muy ligado además a los orígenes del rock argentino. Claro. Y por otro, pues las decisiones de un negocio de los nuevos gestores del local. Es un caso que toca temas de identidad, de memoria y del uso del espacio público, claro. Ligado a gente como Tanguito a los inicios del rock nacional argentino.

Fundamental. Y la placa esta la que ha desaparecido, la puso la Legislatura de la ciudad en la fachada. Justo para recordar eso, estaba en la vía pública.

Correcto.

Y ahí está el kit de la cuestión, ¿no?. Que al cambiar de dueños el local, que ahora es una pizzería, La Americana, se llama. Sí. La placa fue retirada. Y esto, según cuenta el ciudadano, es bastante reciente. Aunque, ojo, que parece que la cosa viene de un poco antes. Ah.

Porque este hombre que vive justo al lado y además es periodista y roquero, o sea, que controla y conoce del tema. Vaya, que lo vive de cerca.

Totalmente.

Pues cuenta que ya con la nueva gestión, que él dice que empezó durante la administración del gobierno de Mauricio Macri, bueno, pues ya quitaron cosas de adentro, cuadros de Tanguito, recuerdos del rock. Ya. Pero claro, eso al estar dentro, bueno, se podría decir que es ámbito privado del negocio, ¿no?. Ahí está la diferencia que parece manejar la Defensoría.

Una cosa es lo de adentro y otra muy distinta a la fachada, que es, ¿eh?, vía pública.

Claro.

Su argumento es que la placa de afuera como la puso un ente público, la Legislatura y estaba en espacio público, pues no la podían quitar así como así unilateralmente. Tiene lógica. Destaca una vulnerabilidad interesante de estos elementos, ¿sabes?. Los que están en fachadas privadas dependen mucho de la voluntad del dueño o de que alguien vigile.

Es llamativo, sí.

Y el ciudadano está, bueno, indignado, y no es poco.


Se nota que le toca la fibra personal y profesional. Cubrió el Congreso 40 años, dice. Madre mía. Habla de patrimonio cultural, de identidad. Es casi un guardián de esa memoria entonces.

Totalmente.

Su implicación es es tremenda. Se ve que ha mirado normativa, responsabilidades para él. Quitar la placa no es sólo quitar un trozo de metal. No, claro. Es como borrar una parte de la historia del barrio.

Y menciona con bastante ironía que ahora donde estaba la placa hay un muñeco de una pizza. Vaya cambio de símbolo. Desde luego.

Y la Defensoría que dice. "¿Qué van a hacer?".

La representante, Marcela, confirma que sí, que están investigando, que tienen un expediente abierto y que van a hablar con los del nuevo local, con la Americana y sobre todo pedir formalmente a la Legislatura que la reinstale.

Sí, el objetivo es claro, que la placa vuelva a su sitio, pero van un poco más allá, ¿eh?.

Ah, sí.

Sí, porque también les parece importante saber qué pasó con todo ese material que quitaron de adentro, antes. Los cuadros y eso. Exacto. Sugieren que recuperarlo podría ser parte de la digamos, responsabilidad del negocio por todo esto. Le aseguran al ciudadano que se toman en serio defender estos símbolos. Y mientras tanto, el ciudadano no se va a quedar quieto. Se le ve activo, sí.

Quiere usar este caso para, bueno, para informar a otra gente: a periodistas, a músicos, sobre cómo moverse si ven que peligra algo parecido, otro elemento cultural. Quiere documentarlo todo y difundirlo. Es interesante, es como un activismo que nace de un caso muy concreto. ¿Sí?. Y que muestra que a veces la defensa del patrimonio empieza así, por la gente, antes de que llegue siguen las instituciones.

Entonces, resumiendo un poco, vemos esa tensión, ¿no?.

Entre el negocio privado que cambia, que evoluciona y la memoria colectiva que está ahí, anclada en el espacio público.

Exacto.

Y vemos cómo la preocupación de una persona puede mover la maquinaria institucional para intentar recuperar un símbolo. Y es fascinante ver como un objeto tan simple, una placa, al final condensa debates enormes sobre identidad, sobre historia, sobre el derecho a la memoria en la ciudad. totalmente.

Y bueno, demuestra que hacen falta mecanismos como la Defensoría para canalizar estas cosas. Nos deja pensando, ¿eh?. En ciudades que cambian tan rápido, ¿cómo encontramos el equilibrio entre lo nuevo, el desarrollo y conservar esas huellas de lo que fuimos, de nuestra cultura compartida? Mhm.

Buena pregunta.

¿Cuántas otras placas, a lo mejor no físicas, sino simbólicas, podrían estar desapareciendo ahora mismo sin que nos demos ni cuenta?.


...........................................................

Abrazo roquero del Este mendocino.

...........................................................

No hay comentarios:

Publicar un comentario

El laberinto burocrático de una placa histórica: un conflicto entre Estado y dueño

  VER PODCAST IA VIDEOS Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Noticias IPI) En el corazón de Buenos Aires, un conflicto aparentemente sencillo ha...